Datos personales

martes, 18 de abril de 2017

Gregorio Albarracín Lanchipa


Nació en Tacna el 30 de mayo de 1817y murió en Saucini, Tarata el 2 de octubre de 1882. Militar peruano que participó en la Guerra entre Perú y Bolivia en 1842, guerra civiles peruanas y la Guerra del Pacífico en 1880. Es conocido como El centauro de las vilcas. La vilca, un árbol típico de Tacna, fue usado como asta para izar la bandera peruana durante la ocupación chilena de la zona.

Durante la Guerra del Pacífico participó en la Batalla de San Francisco, Batalla de Tarapacá y Batalla del Alto de la Alianza

Andrés Avelino Cáceres



El llamado “Brujo de los Andes”, nació en Ayacucho el 10 de noviembre de 1836. Tras interrumpir sus estudios universitarios se enlisto en el Batallón de Ayacucho, donde participo en la rebelión de Ramón Castilla frente a José Rufino Echenique.
Durante la guerra con España fue exiliado a Chile por criticar abiertamente el gobierno de Juan Pezet y más adelante se unió a la rebelión de M ariano I. Prado. También participo en el combate del 2 de mayo y algunas rebeliones durante la guerra civil.
Para la guerra del pacifico fue enviado a las campañas del sur, de Lima y de Breña, siendo su intervención decisiva para algunos triunfos peruanos. Fue presidente del Perú en tres ocasiones: 1884-1885, 1886-1896 y 1894-1895. Falleció en 1923, a los 87 años.


HÉROES MILITARES

• Miguel Grau, El Caballero de los Mares

Hijo del teniente coronel grancolombino Juan Manuel Grau y Merrío y de la piurana María Luisa Seminario y Castillo, Miguel Grau nació el 27 de julio de 1835 en Piura. En 1853 se unió a la Marina de Guerra del Perú. En 1876 ingreso al Parlamento Nacional por Paita, donde permaneció solo tres años, pues debió regresar a la Marina de guerra peruana para comandar el monitor Huáscar durante el conflicto con Chile. La grandeza del carácter de Miguel Grau le granjeó el nombre de “Caballero de los Mares”.


JOSÉ JOAQUÍN INCLÁN

Héroe de la Guerra del Pacífico. Nació en Tacna el 12 de octubre de 1825. Al estallar el conflicto con Chile, fue destacado a la defensa del sur como comandante general de la VII División. En la Batalla de Arica (1880), Inclán fue comandante de las baterías del fuerte Este, en la parte baja del morro, en la primera línea de fuego. Mantuvo firme su posición hasta que el avance simultáneo de dos regimientos chilenos lo obligó a replegarse. Al ser imposible realizar un nuevo retroceso, condujo valerosamente sus tropas en fiero combate cuerpo a cuerpo. No hubo peruanos sobrevivientes.

JORGE BASADRE GROHMANN

Historiador, investigador y destacado maestro universitario. Nació en Tacna en 1903, en los duros años de la ocupación chilena. Estudió en el Colegio Nacional Nuestra Señora de Guadalupe y luego ingresó a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Se le considera la máxima autoridad en el estudio de la historia de la República del Perú. Fue ministro de Educación en dos oportunidades y reorganizador de la Biblioteca Nacional. Murió en Lima en 1980. Entre sus obras destacan la monumental Historia de la República del Perú (1939), La iniciación de la República (1929-1930), Perú, problema y posibilidad (1931) y La promesa de la vida peruana (1943).

FRANCISCO ANTONIO DE ZELA


Militar y prócer de la independencia nacional. Nació el 24 de julio de 1786. El 20 de junio de 1811 encabezó el primer levantamiento por la emancipación del Perú. A cargar y adelante fue la voz que dio inicio a la gesta libertadora en Tacna. El levantamiento fue apoyado por un grupo de criollos, mestizos e indios; sin embargo, la superioridad numérica de los españoles diezmaron sus tropas. Leía fue capturado y condenado al destierro en la prisión de Chagres (Panamá), donde -según la tradición- murió el 28 de julio de 1821, el mismo día en que don José de San Martín proclamaba la independencia del Perú.

FRANCISCO DE PAULA GONZÁLES VIGIL

Este gran patriota nació en Tacna, el 13 de setiembre de 1792. Se graduó como presbítero en el seminario conciliar de San Jerónimo de Arequipa en 1819. Llegó al Parlamento en 1825, como representante de la provincia de Arica. En 1832 lanzó su famosa catilinaria contra el presidente Agustín Gamarra, acusándolo de haber cometido violaciones graves a la constitución del Estado y concluyó con su conocido: “Yo debo acusar, yo acuso”. A partir de entonces, adquirió una visible notoriedad y se consagró como figura destacada de los primeros parlamentos. Murió el 9 de junio de 1875.

LA PROCESIÓN DE LA BANDERA



Con ella se conmemora la Reincorporación de Tacna al Perú, efectuada el 28 de agosto de 1,929, después de más de 45 años de cautiverio iniciando el 20 de octubre de 1,883 con el Tratado de Ancón; su ceremonia principal es una marcha multitudinaria con caracteres apoteósicos, y a lo largo de una semana se desarrollaran diversos actos celebratorios.

Uno de éstos es la “Ofrenda a la Juventud”. Cada 27 de agosto la juventud tacneña desfila por las calles centrales de la ciudad y por el paseo cívico, culminando las actividades realizadas en los centros educativos durante la semana de Tacna. Se enciende la Lámpara Votiva ubicada en el centro del monumento a los Héroes de la Guerra del Pacífico y luego se izan los pabellones al compás de la “Marcha de Banderas” entonada por todos los participantes. Acto seguido se dá lectura a la “Ofrenda a Tacna” para concluir con el Himno Nacional.

Al día siguiente se efectúa la “Procesión de la Bandera”, una de las manifestaciones patrióticas más fervorosas de nuestro territorio. A lo largo de diez cuadras, una enorme bandera, la misma que presidió en 1,929 la ceremonia de reincorporación de Tacna, es llevada en cívica procesión por las damas de la ciudad.

 

FOLKLORE


Tacna conserva un gran legado de leyendas y episodios anecdóticos de sus periodos de guerra y de paz–indígenas, virreinales y republicanos, así como sus costumbres devotas y festivas, y sus raíces aymaras, quechuas y españolas. Presentamos a continuación algunas de ellas.

El anexo de Calleraco, en Candarave, es fuertemente indígena, las comparsas, acompañadas por zampoñas, bombo y redoblantes alegran todas sus fiestas particulares y comunales en carnavales forman pandillas que bailan huaynos tocados en tarca y pito, que recorren las casas de los vecinos invitando a unirse a su entusiasmo y algarabía.

Según una leyenda, una esquina de la actual Plaza Zela de Locumba, guarda parte del rescate de Atahualpa. Todo el Tahuantinsuyo enviaba oro para el rescate del Inca, y un valioso cargamento atravesaba Locumba, cuando llegó la noticia de que el monarca había sido ajusticiado. Los indios, desesperados, decidieron enterrar su tesoro en lo que hoy es la plaza del nuevo pueblo, pero dejaron el siguiente derrotero: “Primero encontrarán una llama, después una canasta con un lorito, después estarán las cargas de oro.”